Una extraña escena. Sí, así es como debía de verse desde fuera. Sería realmente extraño ver como un elegantemente ataviado ex-asesino a sueldo de la mafia, antaño famoso por su frialdad, se desmoronaba ante los pies de una mujer. Pero en ese momento, al hombre era lo que menos le importaba... "¿Por qué?, ¿por qué le decía adiós?, ¿por qué le abandonaba?, ¿es que acaso no habían pasado juntos por mil dificultades?".
Incapaz de concebir una razón, su mente se bloqueó. Ya tan sólo podía ver el movimiento de sus labios, incapaz de escuchar lo que decían, hasta que, de pronto, un repentino "Adiós" le despertó súbitamente de su letargo. Sólo alcanzo a ver como una lágrima asomaba por sus ojos antes de que echara a correr.
- ¡Por favor, no me sigas!
Fue lo último que pudo oír mientras se alejaba. En su delirio, pensaba que todo era un error, de hecho, sabía que era un error, y que, en el momento en el que girara la esquina la vería y todo volvería a ser igual.
Pero la cruda realidad era que, incluso antes de empezar a correr y girar la esquina, sabía iba a cometer el error más grande de su vida.
martes 15 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


2 comentarios:
Inquietante... ¿se verá el error cometido en "Ventana(2)" o lo dejas a la imaginación del lector? ña ña ña
Siguiendo en mi linea voy a dejarlo al gusto del lector, pero en "Ventana (2)" voy a proponer algo interactivo, a ver que tal sale
Publicar un comentario en la entrada