Después de tantos años subiendo al mismo autobús, para el joven científico, sentado en uno de los últimos asientos, el barullo producido por la gente y el ruido del motor, entre otras cosas, ya era algo que con tiempo y habilidad, había aprendido a ignorar. De hecho, gracias a eso, tenía tiempo extra para pensar en su último artículo (del cual esperaba mucho) antes de llegar a la universidad.
En efecto, esa misma mañana había tenido un par de ideas, que ya estaban escritas y bien a salvo en un bolsillo de su chaqueta, y que estaba deseando discutir con sus compañeros de proyecto una vez llegara.
Mientras mantenía un debate consigo mismo sobre una nueva idea, sus ojos se posaban sobre el resto de los ocupantes del autobús. Después de ver muchas caras conocidas y otras no tanto, una de ellas llamó su atención: Era un hombre alto, de unos 40 años, cuyo traje negro contrastaba con su cara algo demacrada y su barba de 3 días, no le hubiera prestado mayor atención, de no ser porque le sonaba de algo, a pesar de que no lograra descubrir el que.
De pronto, al hombre le cambió la cara, y empezó a correr hacia el conductor. Los comentarios de la gente, por desgracia, de volumen demasiado alto, le impidieron oír lo que le dijo al conductor, pero acto seguido las puertas se abrieron y el hombre bajo corriendo, casi saltando, se podría decir.
- ¿De que manicomio se habrá escapado ese loco?
- La policía debería de tener mejor controlados a ese tipo de individuos, son peligrosos.
- ¿Has visto que cara tenía? ¡ja, ja, ja, ja!
Ese era el tipo de comentarios que se podían escuchar mientras el autobús volvía a iniciar la marcha. Por su parte el joven volvió a sus pensamientos, quitándole importancia, dejándolo como meramente anecdótico mientras volvía a pensar en el artículo.
En ese momento, una luz cegadora seguida de un calor insoportable se apoderaron de él. Notó como el tiempo se ralentizaba dándole tiempo para una última reflexión.
- Je, sabía que fuera cual fuera el final, tú estarías en mi último pensamiento...
Y nunca más volvió a abrir los ojos.
lunes 14 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


5 comentarios:
¿Cómo que "y fin"?
De eso nada, ¿eh? Ahora a dar explicaciones, hombre. xD
Kynós, te has suicidado simbólicamente en una historia, me gustaría conocer al menos alguna de las posibles razones por la que ocurre esto…
xDDD aclaro una cosa, NO SOY YO el protagonista de esta parte, aunque le puse cosas mías xD
Ahora a lo que vamos. La verdad es que me han gustado los personajes, así que creo que voy a hacer algun relatillo más con ellos como protagonistas. La verdad es que me gusta hacer diferentes puntos de vista de lo mismo, así que cada relatillo tendrá 2 partes xD. Pero eso, que haré otros que vayan enlazando las cosas.. xDD
Por eso he dicho "simbólicamente" xDD
Espero esos relatos, aunque no creo que haya alguno del personaje de esta parte con sucesos posteriores a estos, ¿no? :P
xDDDD posteriores difícilmente, y me parece que el futuro lo dejaré al gusto del consumidor, al menos por el momento.
No serás tú pero te pareces a tí mismo un montón (¡ja! ¿esto puede existir?). Simbólicamente o no, si ves a un tío salir corriendo del bus, síguele. Y sino pasa nada, pégale una paliza por el susto.
Publicar un comentario en la entrada